Hook, el regreso de lo realmente importante

Alguien recuerda Hook?

La premisa era sencilla, Peter Pan quería ser papa y el niño que no quería crecer, creció, se transformó en abogado de una importante compañía, era un hombre ocupado, no dejaba de lado su celular, que hoy pasaría como ladrillo, le ponían reuniones en cosas importantes, le fallaba a sus hijos constantemente y la relación con su esposa no iba mejor, es sorprender que esta película del 91 muestre una problemática que hoy es latente, padres ausentes y que aun presentes no interactúan con sus hijos, las pantallas absorben nuestra vida y dejamos de ver aquello que es realmente importante.

“Lo esencial es invisible a los ojos” le dijo el Zorro domesticado al Principito, lo evidentemente esencial es invisible para nuestros ojos iluminados por pantallas, dejamos de disfrutar aquello que amamos por el afán del día a día, por el obtener, por la carrera sin control y sin final por tener más, ser mejor, hoy es normal ver personas trabajando y estudiando, desapareciendo virtualmente una semana completa por 4 o 5 años, yo lo viví, no tenía vida, siempre he trabajado y estudiado, pero después de 4 años y medio no podía mantener una rutina de lunes a viernes de 6 am hasta las 12 o 1 am, era insostenible, me dormía en los paraderos esperando la micro, en el mundo emprendedor la cosa no es diferente, se trabaja hasta altas horas de la noche, este mismo artículo es escrito a altas horas de la noche, ahora convengamos que funciono mejor pm que am, pero el punto es que es aceptado y hasta aplaudido el desvivirse por el sueño de ser emprendedor, de lograr el éxito, el auto del año, la chequera llena, la casa en Lo Curro, el yate, la casa en la playa, la membresía al club de golf, se debe trabajar duro para disfrutar la vida y al final, la presión, el estrés, el día a día te consume, las ventas, los cobros, los sueldos, llegar a fin de mes, pagar los impuestos.

Este 2020 las cosas cambiaron, llego marzo, en un país como Chile golpeado por una recesión, azotado por una Crisis Social que afecto a los emprendedores terminó siendo paseado por una pandemia a nivel mundial, se pidió guardarse en las casas, se cancelaron las clases, se potenció el teletrabajo, ahora pasamos más tiempo en casa que en la oficina, y además nuestros hijos y familia también están en ellas, no todos han frenado por supuesto, algunas actividades deben seguir como el transporte, salud, etc.

Los negocios cambian, el delivery explota, el home office se pone de moda, las empresas redescubren por obligación el teletrabajo, pero también las familias se redescubren, y por fin, lo realmente importante se aprecia, nos damos cuenta que la mayoría de lo que consumimos no es esencial y se deja de lado, se puede compartir con la familia, se almuerza juntos, se disfrutan los hijos, y si bien el estrés ante la incertidumbre de que pasara, que será de nosotros está presente, nos damos cuenta de que es lo verdaderamente importante, la familia, los seres amados, nuestros hijos, nuestras parejas, nuestros hobbies, nuestras pasiones, se vuelve a cocinar en casa, se comienzan después de 2 semanas de aburrimiento a generar dinámicas de convivencia, y al igual que el atareado Peter Pan de Hook recordamos nuestro momento feliz, decidimos crecer para ser padres, decidimos emprender y esforzarnos por salir a delante y dejarles un mejor futuro a nuestros hijos, pero muchas veces pagamos un precio muy alto, conocida es la frase “cuanta vida te cuesta tu sueldo”, pero podemos replantear esto, “cuanta vida te cuesta tu emprendimiento o negocio”, cuanto pierdes, mientras crees que ganas, veíamos Hook y sentíamos rabia por ese padre ausente pero presente, que no soltaba el celular, que faltaba a juegos de Béisbol y mandaba a un empleado a que grabara, olvidamos divertirnos, volar, cacarear, pelear con espadas, y nos transformamos en unos viejos empaquetados, dejamos de disfrutar la vida y solo sobrevivimos, de forma latente, somos autómatas, perdemos el gusto por la vida, el ánimo y la disciplina, las cosas ya no se disfrutan como antes, perdemos sensibilidad por el dinero, creíamos que Peter Pan era un idiota, y hoy nos damos cuenta que somos igual o peor que él, no podemos disfrutar un fin de semana en familia sin mirar el correo, el wsp o las llamadas, es que soy emprendedor, se excusa.

El Coronavirus o Covid19 nos trajo a casa nuevamente y nos dimos cuenta que esta monos perdiendo de cosas maravillosas, ningún millón pueden comprar lo que se siente en el corazón con el abrazo de un hijo, de un papá te amo, de una tarde abrazados de aquellos que amamos, cuando niño, cuando era un niño perdido que me negaba a crecer, me decía que no quería dejar de soñar, no quería perder mis recuerdos felices que me permitían volar, que es lo más importante en tu vida? Tu familia? tu salud? tu felicidad? O los negocios? La plata? El éxito?

De qué sirve todo el oro del mundo si te pierdes a ti mismo y aquello que más amas en el camino? Estas dispuesto a pagar el precio?

Solo espero que en un viaje de avión, tu hijo no dibuje un accidente en el aire, con todos cayendo, todos con paracaídas, todos menos tú.

Estándar