Emprendedores de Cartón

Chile esta hace meses en crisis, partimos con una profunda crisis social como hace décadas no se veía, se rompieron las cadenas básicas de movilización y abastecimiento, en pocos días el 50% del metro ardía, las tiendas en la zona cero sufrieron los embates crueles del lumpen. Esta crisis dejó a muchas pymes afectadas, tanto así que se preveía que el 80% de los negocios no pasaría de marzo, marzo llego con temor, se creía que la cercanía con las campañas del apruebo o rechazo reavivarían el fuego de la revuelta, pero diferente a lo que creíamos, una pandemia mundial azota aun al día de hoy nuestra normalidad, tiendas, restaurantes, empresas de servicios en general, en Chile todos nos hemos visto golpeados.

Lo que esta crisis reveló es la fragilidad de nuestras economías, pocos emprendedores tienen el año vendido, muchos venden mes a mes, la gran mayoría termina siendo auto empleado más que emprendedor, nuestras economías se ven rápidamente afectadas con las consecuencias correspondientes, pocos beneficios han sido dispuestos de parte del gobierno, y al final la mayoría de los emprendedores e independientes están en el aire, la crisis nos golpeó y fuerte, en medio de la incertidumbre salen 2 tipos de personas: los que colaboran y las que salvan solas y no les interesa el resto, ni siquiera su equipo de trabajo.

Las 2 máximas que debemos tener pendientes en esta crisis es reinventarse continuamente, buscando nuevas formas de generar ingresos y colaborar, pasar esto solos como empresa o como persona es fuerte, por lo mismo la colaboración es la única forma de fortalecerse. Crear proyectos comunitarios, complementar nuestra oferta con socios estratégicos, aliarse a empresas para alcanzar clientes que de forma individual no podrían obtener son formas de generar nuevas vertientes de negocios en medio de la crisis.

Por mi lado, la investigación de mercado con tecnologías neurocientíficas o popularmente conocido como Neuromarketing no puede hacerse de forma digital o remota, dependo del funcionamiento normal del mercado y a pesar de que sólo necesito estar presente en un punto para la recolección de data y el resto del tratamiento y presentación de los reportes si pueden ser de forma remota, si los supermercados, cines y tiendas en general no abren con normalidad se hace imposible ejecutar estudios, en ese contexto las capacitaciones que teníamos presenciales las convertimos en programas digitales, proyectos de automatización de ciertos tipos de investigación social, al final esto es un reinventarse o morir.

Para salir delante de esta crisis es más necesario que nunca abrir nuestra mente a la innovación que necesita el mercado, mas allá de lo inmediato y urgente, como vender mascarillas o alcohol gel, se debe pensar en el regreso de la normalidad, el mercado cambió, y probablemente algunas cosas nunca sean iguales, nuestros negocios deben afrontar nuevos escenarios y condiciones, Zoom es un claro ejemplo, de ser la app más usada a ser blanco de críticas por su seguridad y venta de llamadas a Facebook, las nuevas condiciones exigen más ética, mas transparencia, mas realidad.

Recuerden amigos emprendedores, reinventarse con innovación y colaborar, son las única forma de pasar el desierto sin morir en el intento, estas crisis nos apuraron en nuestra transformación digital y forzó a negocios que no querían ser o tener un componente digital a tenerlo de forma obligada, la comunicación digital es clave, delivery de servicios, mejora de la experiencia, tiempos y logística son necesarios, automatizar procesos análogos, el teletrabajo, la baratización de costos de oficinas y espacios enormes parecen ser una nueva tendencia resultado de estas crisis, los espacios colaborativos de trabajo deben reinventar su fórmula de negocio, aquellos negocios como peluquerías, restaurantes o servicios que dependan del servicio físico pueden vender giftcards de servicios futuros, compras ahora usas hasta en 1 año, eso da liquidez a la caja.

Prepárense para un nuevo mercado, probablemente el mundo nunca vuelva a ser igual.

Estándar

Hook, el regreso de lo realmente importante

Alguien recuerda Hook?

La premisa era sencilla, Peter Pan quería ser papa y el niño que no quería crecer, creció, se transformó en abogado de una importante compañía, era un hombre ocupado, no dejaba de lado su celular, que hoy pasaría como ladrillo, le ponían reuniones en cosas importantes, le fallaba a sus hijos constantemente y la relación con su esposa no iba mejor, es sorprender que esta película del 91 muestre una problemática que hoy es latente, padres ausentes y que aun presentes no interactúan con sus hijos, las pantallas absorben nuestra vida y dejamos de ver aquello que es realmente importante.

“Lo esencial es invisible a los ojos” le dijo el Zorro domesticado al Principito, lo evidentemente esencial es invisible para nuestros ojos iluminados por pantallas, dejamos de disfrutar aquello que amamos por el afán del día a día, por el obtener, por la carrera sin control y sin final por tener más, ser mejor, hoy es normal ver personas trabajando y estudiando, desapareciendo virtualmente una semana completa por 4 o 5 años, yo lo viví, no tenía vida, siempre he trabajado y estudiado, pero después de 4 años y medio no podía mantener una rutina de lunes a viernes de 6 am hasta las 12 o 1 am, era insostenible, me dormía en los paraderos esperando la micro, en el mundo emprendedor la cosa no es diferente, se trabaja hasta altas horas de la noche, este mismo artículo es escrito a altas horas de la noche, ahora convengamos que funciono mejor pm que am, pero el punto es que es aceptado y hasta aplaudido el desvivirse por el sueño de ser emprendedor, de lograr el éxito, el auto del año, la chequera llena, la casa en Lo Curro, el yate, la casa en la playa, la membresía al club de golf, se debe trabajar duro para disfrutar la vida y al final, la presión, el estrés, el día a día te consume, las ventas, los cobros, los sueldos, llegar a fin de mes, pagar los impuestos.

Este 2020 las cosas cambiaron, llego marzo, en un país como Chile golpeado por una recesión, azotado por una Crisis Social que afecto a los emprendedores terminó siendo paseado por una pandemia a nivel mundial, se pidió guardarse en las casas, se cancelaron las clases, se potenció el teletrabajo, ahora pasamos más tiempo en casa que en la oficina, y además nuestros hijos y familia también están en ellas, no todos han frenado por supuesto, algunas actividades deben seguir como el transporte, salud, etc.

Los negocios cambian, el delivery explota, el home office se pone de moda, las empresas redescubren por obligación el teletrabajo, pero también las familias se redescubren, y por fin, lo realmente importante se aprecia, nos damos cuenta que la mayoría de lo que consumimos no es esencial y se deja de lado, se puede compartir con la familia, se almuerza juntos, se disfrutan los hijos, y si bien el estrés ante la incertidumbre de que pasara, que será de nosotros está presente, nos damos cuenta de que es lo verdaderamente importante, la familia, los seres amados, nuestros hijos, nuestras parejas, nuestros hobbies, nuestras pasiones, se vuelve a cocinar en casa, se comienzan después de 2 semanas de aburrimiento a generar dinámicas de convivencia, y al igual que el atareado Peter Pan de Hook recordamos nuestro momento feliz, decidimos crecer para ser padres, decidimos emprender y esforzarnos por salir a delante y dejarles un mejor futuro a nuestros hijos, pero muchas veces pagamos un precio muy alto, conocida es la frase “cuanta vida te cuesta tu sueldo”, pero podemos replantear esto, “cuanta vida te cuesta tu emprendimiento o negocio”, cuanto pierdes, mientras crees que ganas, veíamos Hook y sentíamos rabia por ese padre ausente pero presente, que no soltaba el celular, que faltaba a juegos de Béisbol y mandaba a un empleado a que grabara, olvidamos divertirnos, volar, cacarear, pelear con espadas, y nos transformamos en unos viejos empaquetados, dejamos de disfrutar la vida y solo sobrevivimos, de forma latente, somos autómatas, perdemos el gusto por la vida, el ánimo y la disciplina, las cosas ya no se disfrutan como antes, perdemos sensibilidad por el dinero, creíamos que Peter Pan era un idiota, y hoy nos damos cuenta que somos igual o peor que él, no podemos disfrutar un fin de semana en familia sin mirar el correo, el wsp o las llamadas, es que soy emprendedor, se excusa.

El Coronavirus o Covid19 nos trajo a casa nuevamente y nos dimos cuenta que esta monos perdiendo de cosas maravillosas, ningún millón pueden comprar lo que se siente en el corazón con el abrazo de un hijo, de un papá te amo, de una tarde abrazados de aquellos que amamos, cuando niño, cuando era un niño perdido que me negaba a crecer, me decía que no quería dejar de soñar, no quería perder mis recuerdos felices que me permitían volar, que es lo más importante en tu vida? Tu familia? tu salud? tu felicidad? O los negocios? La plata? El éxito?

De qué sirve todo el oro del mundo si te pierdes a ti mismo y aquello que más amas en el camino? Estas dispuesto a pagar el precio?

Solo espero que en un viaje de avión, tu hijo no dibuje un accidente en el aire, con todos cayendo, todos con paracaídas, todos menos tú.

Estándar